20140621

Misil nocturno

Hace falta un infinito y otros mundos,
y otras vidas para perderme despacito, Para ir por el universo soñando lentamente,
bailando en tu mirada ausente. Como odio no tenerte y la luna lo sabe, 
tú lo sabes pero contemplas mi tristeza, Y quisiera saber si buscas otra risa parecida a la mía, 
o unos besos tan solemnes en tu cuerpo 
como los que te cubrieron esa noche que se enredó en nosotros, 
hace falta milenios para gritarte que por ratos te odio exageradamente 
pero mientras despierto y estoy vacía, mi sombra te busca, 
te exclama y te encuentra, 
en una lágrima seca en el revés de mi almohada. No somos nada me aclara el destino y yo con furia te sigo luchando 
silenciosamente 
y sé que no voy a ganar esta batalla, 
y sé que no quieres quererme pero muy en el fondo, 
en el suspiro más efusivo, hay algo que grita mi nombre, 
nunca seremos todo, pero mirándonos hemos sido más que mucho. Hace falta respirar un poco más para darme cuenta que soy un caso perdido, 
que te extraño y estoy en un sutil precipicio, que no tengo remedio, 
y así, tercamente busco tu boca a donde vaya y sueño, 
sueño sin despertar, 
viviendo, 
sabiendo que andas por ahí tratando de olvidar 
que un día yo besaba tu silueta,
que las mañanas en nuestras sonrisas a distancia,
no era más que el regalo de seguir viviendo en un mundo
donde la mayor gloria será,
morir amando.