20091010

de: La Dama de mis sueños dorados

I

Entonces,
Una ráfaga fugaz pasó por mi en tres segundos
y se llevó todo lo que quedaba de mi alma,
Me quedé sentada sólo en cuerpo y
aún mi cuerpo pensaba en ti.
Mientras mi alma encadenada a la tuya
volaba dentro del viento, iba gritando tu nombre,
desesperada,
ojalá sepas que te estoy buscando,
y necesito que me salves porque a lo lejos,
donde esté no puedo dejar de amarte,
Si me escuchas cuando canta la mañana,
ven corre a mi aunque sea mi último día,
yo estaré esperando por ti