20140907

7 de Septiembre 
No sé que pasa últimamente, me noto ausente, me noto fuera, pero incluso así te noto conmigo. Esta tarde anda marchita, el silencio me dice que respire profundamente, pero qué se supone que respire si mi oxigeno, que son tus ojos, no han dejado ni rastro, voy cayendo pausadamente. 
Todos son insensatos y yo soy más de ilusiones, pero hay algo en lo que debo ser realista, te extraño, extraño tu risa acelerando mi pecho, tus ojos penetrando mi alma, tus manos desequilibrando mi espíritu. 
Me siento a la deriva, pienso en el desperfecto que nos tiene en esta situación, tú olvidándome y yo sin poder hacerlo. Los corazones enamorados mueren despacito, puede que yo haya muerto otras veces, pero de todas, esta es la peor, ha de saber la luna por qué, yo al menos lo sé, te lo dije mientras caminábamos aún de la mano, fue un secreto repentino, un sentimiento prematuro, no era tan temprano para decir que me había enamorado, sobre todo de tus pasos, sobretodo de tu totalidad. 
Hay un piano que sintoniza con mi melancolía, me susurra que no todo está perdido aunque lo esté, hay una luz que se posa sobre mis ojos vagabundos, la rechazo incansable, me gusta sobrellevar la vida, a veces siento que para eso me fecundó mi madre, para soportar los azotes de ésta.
Me pregunto cuantas historias de amor vendrán a mi puerta, sí, es mejor no saber, no les voy a abrir desde ya aviso, suficiente tengo con quererte con vesania, y con la existencia quitándome el futuro. 
No sé por que me criaron tan noble, si fuera al menos más desalmada, comprendería. 
Hoy mi amada, reposa en su cama sin mi, tal vez sin imaginarme, no hay problema.
Nunca lo hubo si lo tomamos a la ligera, hoy mi amada recibe otra carta sin poder leerla.