20140911

No hay muerte más placentera que morir de ti

Un vacío sigiloso se apodera de mi sombra,
plácidamente me fundo en las mañanas,
hoy soy la luna a cuestas de la noche,
perdida en el universo,
transeúnte,
hay una indiferencia que me azota dulcemente,
vamos con calma,
no hay muerte más placentera que morir de ti,
pero hoy me muero de todo,
una sinfonía merodea mi almohada,
las notas de una despedida que va quedando corta en el tiempo,
de un adiós que no se dice,
que se suspira,
y todos los pasos que doy trafican sueños,
pero sigamos,
el camino se hace lento,
lento en tus ojos,
lento en tu cintura,
suave en tu nombre,
no hay peor vicio que pensarte,
me fumo tu ausencia y vuelo,
no tan lejos por si me necesitas,
hay un espacio en este pecho muerto,
yace mezquino al sentimiento,
peregrino,
mi lengua te anhela,
hoy,
siempre.
Hay un comienzo aguardando en mi cama,
esperándote,
apacible me acurruco en la esperanza y
duermo,
perpetuamente.